En muchos países las mochilas portabebés son la manera más común de transportar a los hijos e hijas. Sin embargo, para nosotros aún es casí un desconocido que comienza a abrirse paso poco a poco en nuestras ciudades. Estas mochilas tienen muchísimas ventajas, nos permiten tener las manos libres por ejemplo. Pero es que además, consiguen que el bebé esté más cerca de ti sintiendo así tu calor, el latido de tu corazón y percibiendo tu olor.

Con la idea de que pierdas el miedo a este accesorio desconocido hemos elaborado para ti este particular artículo en el que intentaremos responder todas las dudas que tengas acerca de la mochilas portabebés. Si al final de él aún te quedan preguntas sin responder, estaremos encantados de aclarar tus dudas. Mándanos un correo electrónico y comenta en nuestra página de Facebook.

1. ¿Qué hay que tener en cuenta al elegir una mochila portabebés?

Para elegir el portabebés más adecuado para ti y para tu bebé, tendrás que tener en cuenta lo siguiente: edad de tu bebé, el peso y la altura, presupuesto y si necesitas una mochila fresca y transpirable (recomendable en zonas con temperaturas muy altas) o no. Plantéate también cosas como si tu bebé sostiene solo su cabeza, si gatea o camina, y hasta cuando quieres utilizar la mochila.

2. ¿Hay mochilas portabebés malas?

En el 2013 una fotografía de la artista Shakira con un portabebés en un estadio de fútbol creó polémica porque la cantante no usaba de forma correcta la mochila. Por desgracia existen mochilas no ergonómicas que no se ajustan bien ni al cuerpo del bebé ni al del portador. Si el niño o la niña se encuentra muy bajo comparándolo con el cuerpo de quien lo lleva, es muy probable que ese portabebés no sea ergonómico. Estas mochilas a veces llevan piezas duras que pueden llegar a forzar la columna vertebral del pequeño. Y si la base donde reposa el bebé es muy pequeña, o estrecha, en vez de ir sentado sobre la base de su espalda todo el peso recaerá sobre los genitales. Incómodo y muy perjudicial sobre todo para los niños.

3. ¿Qué tengo que saber al estrenar una mochila portabebés?

Cuando te llegue el paquete resiste la tentación de estrenar tu mochila al instante. Es difícil, lo sabemos, pero es mejor tomarse un poco de tiempo para familiarizarse con el producto. Lee las instrucciones y asegúrate de entender su funcionamiento. Prueba la mochila con algún peso o cojín situado en el lugar donde después irá el bebé, muévete con el portabebés puesto y prueba a ajustar las correas y tiras.

4. ¿Cómo tengo que ajustarla?

Fija la posición correcta de tu  bebé en la mochila hasta que la base de su espalda toque el fondo. El bebé debe ir sentado directamente sobre el material de la base de la mochila, sin que quede espacio libre. Para conseguirlo, afloja los extremos de los tirantes que tendrás sobre tus hombros antes de poner a tu niño dentro de la mochila portabebés. Después de que el bebé esté en la mochila, se aconseja, deslizar las manos por detrás de las rodillas del niño y tirar ligeramente de las rodillas del bebé, para que se deslice un poco más en la mochila. Por último deberás ajustar los tirantes a tus hombros, pero sin apretar demasiado si no quieres que se arquee la espalda del bebé y adopte una postura antinatural.

5. Qué posición es más adecuada

“La posición en M es la que recomiendan los ortopedas y los pediatras”, podemos leer en la web de los portabebés Manduca. Así, los bebés se sentarán con las piernas flexionadas hacia arriba y ligeramente abiertas. Esta posición hace que la cadera del bebé se incline ligeramente hacia adelante, mientras que su espalda queda suavemente curvada y recibe menos presión. “Esta postura se conoce habitualmente como la posición de la ranita. Llevar al bebé en esta posición ayuda a prevenir la displasia de cadera y facilita que las aún inmaduras articulaciones de la cadera se desarrollen de la forma prevista por la naturaleza”.

6. ¿Puedo usar mochilas portabebés en verano?

El calor que el bebé pueda pasar hace que muchos padres y madres se planteen si el portabebés es apto también para verano. Pues bien, la respuesta es “sí pero”. Si hace mucho calor y quien lleva al niño suda demasiado no será adecuado ya que la piel del bebé podría irritarse. Por lo demás, presta atención durante los días más calurosos para que tu bebé no se sobrecaliente, pero todo debería ir bien ya que nuestro organismo tiene la capacidad de regular la temperatura del cuerpo.

7. Llevar tu bebé a la espalda

Si nunca antes lo has probado es una buena idea empezar practicando con un muñeco o algún tipo de peso. Cuando vayas a ponerte el bebé a la espalda sitúate junto a un colchón o un sofá para que así el niño caiga en una superficie blanda si algo llegara a pasar (cosa poco probable, pero seguridad por encima de todo), también puedes pedir ayuda a otro adulto. Para asegurarte de que el niño está bien habla con él y mira vuestro reflejo en los escaparates para ver qué tal va. Y si le entra sueño recuerda sujetar su cabeza con la capucha de tu mochila portabebés. Si te encuentras con una aglomeración quizá sea mejor pasar el bebé delante para evitar posibles golpes.

8. ¿Qué hago con el abrigo y las chaquetas en invierno?

Los meses fríos abrígate bien primero y después colócate la mochila, por encima de chaquetas y de abrigos. Lo mismo para el bebé: primero abrígalo y después mételo en la mochila.

9. ¿Se puede llevar en la mochila también bebés recién nacidos?

Hoy en día existen mochilas portabebés específicas para recién nacidos. Las tienes centradas en el bebé, con una vida útil más corta, y también versátiles que se irán adaptando al niño a medida que vaya creciendo. Muchos expertos y fabricantes las recomiendan especialmente en esta etapa de la vida del niño ya que estará en contacto directo con el cuerpo de sus padres, estableciendo con estos un vínculo de apego. Además parece que los pequeños duermen mejor y más tiempo al ser portados. Y para dar el pecho no necesitarás quitarte la mochila, facilitando así la lactancia.

10. ¿Qué es el fular portabebés?

Es el portabebés más versátil y adaptable. Aunque hace falta un poquito de práctica la sujeción que ofrece es estupenda. Por lo general es una pieza de tela larga que ajusta el peso del bebé a distintas zonas del cuerpo del padre o de la madre, dependiendo de la posición elegida por estos. Hay telas muy largas y otras más cortas adaptándose así a cualquier tipo de necesidad.

Terminamos este artículo informativo sobre portabebés recordándote que no debes adelantar el tiempo. Adáptate a lo que tu bebé necesita y, ¡ante todo seguridad!